Croissant

Croissant

Listo aproximadamente en
20h 30 min
  • Tiempo de preparación: 15 min
  • Tiempo de cocinado: 15 min
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El resultado de esta receta de croissants es tan bueno que merece la pena dedicarle el tiempo necesario a esta espectacular masa casera.

Pasos de la receta

  1. Antes de nada sugerimos realizar esta receta por la tarde, ya que la masa deberá pasar la noche en el frigorífico y llevará unas horas más después terminar la preparación. Para empezar vamos a preparar una masa base mezclando en un bol 100 gramos de harina, toda la levadura y la mitad de la leche (125ml). Mezclamos primero los ingredientes secos y le vamos añadiendo la leche a temperatura ambiente poco a poco para que vaya cogiéndola la masa. Cuando esté homogénea haremos una bola, la taparemos con papel film y la dejaremos reposar fuera de la nevera durante al menos dos horas, tiempo en el que deberá doblar su tamaño.

  2. Después de esto, ponemos en un bol lo que queda de leche con el azúcar y la sal y lo removemos bien. Introducimos la bola de masa anterior y, con los dedos, vamos mezclándolo con la leche hasta conseguir una masa más blanda que la anterior y un poco pringosa. La colocamos en un plato, lo cubrimos con papel film y lo metemos en la nevera durante toda la noche.

  3. Pasadas unas 12 horas recuperamos la masa y la trabajamos un par de minutos con el rodillo, enharinando de vez en cuando para que no se pegue. Intentaremos formar un rectángulo con la masa de un centímetro de grosor aproximadamente.

  4. Cogemos la mantequilla con los dedos, a ser posible a temperatura ambiente, y la extendemos uniformemente sobre el rectángulo de masa. Ahora debemos doblar los laterales de la masa hacia dentro, como si fuera una ventana que se cierra, dibujando mentalmente una línea vertical en el centro en donde deberán tocarse los dos laterales que hemos doblado, de manera que no quede nada de mantequilla al descubierto. Pasaremos el rodillo perpendicular a la línea vertical formando nuevamente un rectángulo. Volveremos a doblar la masa como antes pero ahora imaginándo la línea horizontal, es decir doblando los laterales contrarios a la primera vez. Volveremos a repetir este proceso dos veces más alternando los laterales que doblamos. Lo ponemos en un plato y tapamos con papel film dejándolo media hora en la nevera.

  5. Tras los 30 minutos en la nevera, sacaremos la masa y haremos exactamente lo mismo que en el paso anterior pero sin añadir más mantequilla, es decir, volveremos a doblar y estirar la masa de la misma forma que antes. Deberá reposar otros 30 minutos en la nevera.

  6. Deberemos hacer lo mismo por última vez, pero esta vez permanecerá dos horas en la nevera al terminar. Cuando haya pasado este tiempo, estiraremos la masa con el rodillo dejándola muy fina, y recortaremos triángulos del mismo tamaño, tantos como croissants queramos hacer y tan grandes como nos apetezca. Les haremos un corte vertical en la base del triángulo hasta el centro del mismo y estiraremos las dos "patitas" que nos han quedado hacia los laterales. Ahora enrollaremos desde la punta del triángulo hacia dentro y las dos "patitas" las damos forma hacia dentro (serán los cuernos del croissant).

  7. Los colocamos sobre papel vegetal en la bandeja del horno bien separados el uno del otro porque van a crecer considerablemente. Los untamos con un poco de huevo batido para que brillen y lo metemos al horno a 180 grados a media altura durante unos 15 minutos. Podemos sacarlos un poco antes o después según nos gusten más o menos hechos. También se pueden untar con un poco de mermelada o almíbar cuando estén listos si nos gustan así.

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